Salar de Atacama
El Salar de Atacama, donde habita la nación Lickan Antai, es el más grande de Chile y se encuentra a 2300 msnm en la Región de Antofagasta.
Este salar tiene sectores protegidos en la Reserva Nacional Los Flamencos. Su alta diversidad incluye microorganismos, virus, microalgas, protistas, hongos, zooplancton, insectos, aves, reptiles y mamíferos, además de flora nativa endémica.
Tiene distintas lagunas siendo las más conocidas: Tebenquiche, Laguna Cejar y Piedras, Barros Negros, Chaxa, Puilar, Baltinache, La Punta, Brava y otras. El año 2019 la Laguna Tebenquiche fue declarada Santuario de la Naturaleza por sus ecosistemas microbianos extremófilos.


La Laguna Chaxa (sector Soncor) es uno de los lugares más visitados de la reserva para observar flamencos. También desde este lugar se han aislado distintas bacterias (ej. Streptomyces leeuwenhoekii) que produce compuestos bioactivos antibacterianos como las chaxamicinas.
El Salar de Atacama, al igual que los otros salares del norte de chile, es un tesoro microbiológico. Además de su alta diversidad, existen metabolismos inusuales como el como el uso de arsénico y la oxidación de monóxido de carbono por microorganismos, ambientes catalogados como análogos de la vida primitiva.
El Salar ha sufrido cambios significativos en los últimos 20 años asociados a la extracción de litio y agua para uso minero, siendo un lugar clave para las baterías de litio. Sin embargo, las consecuencias ambientales de este proceso no son consideradas en la ecuación extractivista.
¿Cómo proteger al Salar de Atacama? ¿Cómo proteger la vida, legado y cultura de Atacama? ¿Hay otras formas de pensar el crecimiento económico y la transición a la electromovilidad? Los salares son parte de nuestra geografía, historia, vida y futuro #ProtejamosLosSalares
Revisa el estudio sobre S. leeuwenhoekii aquí 👇🏼
DOI: 10.1021/np200320u




