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Mapas de variación espacio-temporal del agua

Explora la investigación que da forma al conocimiento de los salares del norte, analizando su biodiversidad, geología y más. Aquí se detallan los enfoques científicos y los salares seleccionados para su estudio en Nodo SALARES. 

Salar de Surire

EVOLUCIÓN DE CUERPOS DE AGUA EN EL SALAR DE SURIRE

Ubicado en la comuna de Putre y a escasos kilómetros de la frontera con Bolivia, se encuentra a una altitud de 4.257 m.s.n.m. y abarca una superficie de 13.017 hectáreas. El salar posee aproximadamente la mitad del área oriente bajo protección ambiental (Monumento Natural del Salar de Surire (8.224 hectáreas), y es parte integral de la Reserva de la Biósfera Lauca. El salar es un importante ecosistema para la reproducción de los flamencos. El resto queda sin figura de protección y sin área propuesta para protección (4.793 hectáreas).

En el salar de Surire, hay presencia de operaciones mineras, concretamente para la extracción de ulexita, un mineral que sirve de materia prima para la elaboración de ácibo bórico, borax y otros productos agroquímicos utilizados como fertilizantes (CIPER, 2024). Por tanto, hay una alta intervención antrópica en todo el salar, incluso en el sector protegido. Es común el movimiento de tierras, caminos, presencia de vehículos y las instalaciones propias de la empresa.

El Salar de Surire es un ecosistema único del norte de Chile que ha sido fuertemente afectado por la actividad minera. Esto se puede ver en la presencia de algunas “lagunas artificiales”, como una que destaca al este del salar por su color azul oscuro y forma poco natural. Por este motivo, analizar este salar es más complejo que otros.

Con el paso del tiempo, la mayoría de los cuerpos de agua de Surire han disminuido. La laguna principal, ubicada al suroeste, ha perdido gran parte de su superficie entre 1986 y 2015. Las lagunas del norte se han mantenido un poco más estables, aunque también muestran señales de reducción.

En total, el salar ha perdido cerca de 200 hectáreas de agua superficial. En 1986 tenía unas 955 hectáreas cubiertas por agua, y para 2023 esta cifra bajó a 758 hectáreas. Sin embargo, debido a la gran intervención humana en este lugar, los estudios siguen en curso para comprender con mayor precisión cómo ha cambiado el agua a lo largo del tiempo.

A diferencia de otros salares, Surire se encuentra en una zona del altiplano donde llueve más durante el llamado Invierno Altiplánico o Monzón Sudamericano. Estas lluvias son muy importantes, ya que ayudan a recargar las aguas subterráneas del salar. Esto permite que, a pesar de las pérdidas, el ecosistema mantenga cierta capacidad para recuperarse.

Salar de Huasco

EVOLUCIÓN DE CUERPOS DE AGUA EN EL SALAR DE HUASCO

Ubicado en la comuna de Pica, Región de Tarapacá, es un sitio Ramsar que abarca una superficie de 5.228 ha y se encuentra a una altitud promedio de 3.782 m.s.n.mn.

En 2023, este salar fue incorporado al SNASPE, formando parte del Parque Nacional Salar de Huasco. Cabe destacar que la superficie del salar es solo una parte del área total de conservación del parque, que asciende a 110.049,47 ha.

El Salar de Huasco es fundamental para la conservación de la biodiversidad y la protección de especies amenazadas, albergando aves acuáticas como flamencos chilenos, andinos y de James, además de mamíferos como la vicuña y el zorro andino.

La inclusión del salar en el Parque Nacional Salar de Huasco y su designación como sitio Ramsar refuerzan su importancia ecológica, ayudando a preservar estos hábitats críticos frente a amenazas como la explotación de recursos y el cambio climático.

Además, el parque protege elementos arqueológicos y etnoculturales, como los cerros Charcollo y Apechas, esenciales para la cosmovisión aymara, y se gestiona bajo un modelo participativo que incluye la colaboración de las comunidades indígenas locales, promoviendo un desarrollo humano sostenible junto con la conservación ambiental (Gobierno de Chile, 2023).

En los últimos 38 años, la cantidad de agua en el Salar de Huasco ha ido disminuyendo lentamente. El cuerpo de agua principal, ubicado en el oeste del salar, ha perdido parte de su superficie, al igual que otros sectores más pequeños. En especial, un cuerpo de agua en la zona este casi desapareció por completo entre 1996 y 2015.

En 1986, el salar tenía 166 hectáreas cubiertas por agua, mientras que en 2023 esa cifra bajó a 155 hectáreas. A pesar de la baja general, el nivel de agua ha subido y bajado varias veces durante este período, lo que se relaciona con las lluvias del llamado Invierno Boliviano, un fenómeno climático que trae lluvias al altiplano durante el verano.

Estos cambios muestran que el agua en los salares es muy dinámica. Está fuertemente influenciada, en parte, por el clima: la temperatura, las lluvias y la evaporación pueden hacer que aumente o disminuya rápidamente. Por eso, es fundamental seguir observando estos ecosistemas para entender cómo cambian y cómo podemos protegerlos.

Salar de Atacama

EVOLUCIÓN DE CUERPOS DE AGUA EN EL SALAR DE ATACAMA

Se ubica en la comuna de San Pedro de Atacama a una altitud de 2.313 m.s.n.m. y abarca una superficie de 341.746 hectáreas siendo el salar más grande del país. Dentro de este salar se encuentran tres áreas protegidas: la Reserva Nacional Los Flamencos, el Santuario de la Naturaleza Laguna Tebenquiche y el Santuario de la Naturaleza Valle de La Luna y parte de la Sierra de Orbate. Se está proponiendo la incorporación de 84.729 hectáreas para su protección, de forma que el salar pasaría de tener un 94,6% de su superficie sin protección a un 69,8%.

El salar se encuentra dentro del ADI Atacama La Grande, habitada principalmente por la etnia Lickanantay que cuenta con 24 comunidades indígenas, de las cuales 13 se localizan en el área del salar. En el área rural del salar, donde se localizan las comunidades indígenas, se registra un total de 599 viviendas. En las zonas cercanas al salar también hay presencia de comunidades indígenas, las que se localizan principalmente en hacía el lado este y agrupan un total de 438 viviendas y aproximadamente 1.622 personas. Además, en el área del salar se ubica parte de la zona urbana de la comuna de San Pedro de Atacama, con un total de 1.119 viviendas y un aproximado de 4.272 personas.

En los últimos 38 años, el Salar de Atacama ha perdido más de la mitad de su superficie con agua visible. En 1986, el salar tenía alrededor de 508 hectáreas cubiertas por agua, pero en 2024 esa cifra bajó a solo 235 hectáreas. Esto significa una pérdida de 273 hectáreas, lo que refleja una tendencia clara a la disminución del agua en este ecosistema.

Aunque en algunos años lluviosos, como 2002, 2012, 2015 y 2017, el salar recuperó algo de agua, estos aumentos fueron solo temporales. El agua no logra mantenerse, lo que indica que el salar tiene una baja capacidad para retenerla, lo que puede explicarse por la alta evaporación que existe en esta zona del desierto de Atacama.

Los datos también muestran que los cambios en la cantidad de agua han ocurrido poco a poco, aunque con cierta variación entre un año y otro. A pesar de que el salar sigue reaccionando a las lluvias, no logra recuperarse de forma permanente.

Además, en este ecosistema se desarrollan numerosas actividades mineras, especialmente para la extracción de litio. Estas actividades tienen un impacto importante sobre el agua y la biodiversidad del salar. Aunque hay estudios que sugieren una relación directa entre la minería y la disminución del agua, aún queda mucho por investigar para entender bien cómo ocurre este proceso y qué se puede hacer para proteger este frágil ecosistema.

Salar de Aguas Calientes 4

EVOLUCIÓN DE CUERPOS DE AGUA EN EL SALAR DE AGUAS CALIENTES 4

El Salar de Aguas Calientes Sur, ubicado al sur de la Región de Antofagasta, se encuentra a una altitud de 4.100 metros sobre el nivel del mar (m.s.n.m.) y tiene la categoría de sitio Ramsar (Cartografía 12).

Aunque no forma parte del Sistema Nacional de Áreas Silvestres Protegidas del Estado (SNASPE), actualmente toda la superficie del salar, que abarca 1.922 hectáreas, está propuesta para ser incluida en la Red Protegida de Salares, según una propuesta del Consejo de Ministros para la Sustentabilidad y el Cambio Climático (MMA, 2024).

A diferencia de otros salares de la región, el Salar de Aguas Calientes Sur no cuenta con asentamientos humanos cercanos. Está localizado en una zona del desierto donde no se registra ningún tipo de asentamiento ni viviendas rurales, lo que da cuenta de un área de gran valor para la conservación natural sin influencias antropogénicas significativas. La única ruta de acceso a este salar es la
carretera B-885, que bordea el salar, facilitando el acceso a la laguna salina y al
ecosistema salino.

A diferencia de otros salares, el Salar Aguas Calientes Sur 4 ha mantenido una superficie de agua bastante estable en los últimos años. Aunque se ha observado una leve tendencia al aumento, los cambios han sido mínimos a largo plazo. Sin embargo, este salar no es completamente inmóvil. A lo largo del tiempo ha presentado subidas y bajadas en la cantidad de agua, especialmente en periodos cortos, lo que demuestra que aún reacciona a lluvias intensas o eventos climáticos puntuales.

El área con agua ha variado hasta en 113 hectáreas entre su valor más bajo y más alto, pero sin una tendencia clara a secarse ni a llenarse de forma sostenida. En resumen, es un ecosistema que se mantiene en equilibrio, pero que sigue siendo sensible a las lluvias fuertes, las cuales pueden cambiar temporalmente su nivel de agua sin afectar de forma permanente su comportamiento general.

Salar de Maricunga

EVOLUCIÓN DE CUERPOS DE AGUA EN EL SALAR DE MARICUNGA

Ubicado en la comuna de Copiapó, se encuentra a una altitud de 3.751 m.s.n.m. y abarca una superficie de 14.403,3 hectáreas. Se ubica a unos sesenta km hacia el Sur del salar de Perdernales.

Maricunga posee una sección del salar con protección ambiental gracias a la calidad de su ecosistema natural y físico, que hace parte del Parque Nacional del Nevado Tres Cruces, macizo que se ubica al suroriente. Existe un área central del salar que ha sido propuesto para aumentar el área protegida, adyacente al sector protegido existente, y que alberga un cuerpo de agua de alto valor ecológico que conecta por un canal natural de agua con la laguna de Santa Rosa (sector Sur del salar).

El sector norte, el de mayor superficie, no tiene figura de protección ambiental, ni tampoco propuesta, y es presumiblemente el área que será foco de apertura para la industria del litio, y donde ya se han realizado operaciones relacionadas a ella.

El salar no se encuentra dentro de alguna ADI, ni en sus cercanías. En dirección poniente, aunque entre 40 y 55 kilómetros en línea recta desde el salar, se localizan cinco asentamientos humanos, habitados por la comunidad indígena Colla, que totalizan 39 viviendas y 30 habitantes (INE, 2017). Estas comunidades se ubican junto la ruta C-601 (carretera pavimentada) y la ruta 31 (pavimentada) que conecta el núcleo de Copiapó con el Salar de Maricunga.

En casi 40 años, el Salar de Maricunga ha tenido una leve disminución en su superficie con agua.

En 1986, tenía cerca de 1.808 hectáreas cubiertas por agua, y en 2024 esa cifra bajó a 1.798 hectáreas. Aunque la diferencia es pequeña, hay algo importante a considerar: este salar cambia bastante de un año a otro.

De hecho, la cantidad de agua puede variar mucho dependiendo de las condiciones meteorológicas de la zona. En algunos momentos ha llegado a tener más de 2.300 hectáreas de diferencia entre su punto más seco y el más húmedo.

Esto significa que, aunque su tendencia general es estable con una baja leve, el salar sigue siendo muy sensible a las condiciones del tiempo, como las lluvias o la sequía. Además, los mapas muestran que la mayor pérdida de agua se ha concentrado en la zona noroeste del salar, donde se observa una reducción notoria durante el período estudiado.